Ortocen Clínica del Pie

medallasLa injusticia hacia los Juegos Paralímpicos

En la pasada ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de hace unos días, se apagó la llama olímpica, desmontaron los aros, y hicieron como que mandaban la bandera olímpica a Brasil, estando pendiente la celebración de los Juegos Paralímpicos. ¿Por qué los Juegos Olímpicos y Paralímpicos no se solapan y después se clausura todo el acontecimiento “in toto”?

No puedo entender semejante discriminación por parte de los organismos oficiales, en los tiempos que corren donde parece tan importante igualarnos todos; como tampoco entiendo porqué los medios de comunicación tampoco ofrecen la total cobertura de estos Juegos. El movimiento paralímpico ha tenido que recurrir a los nuevos medios de comunicación virtuales para difundir su mensaje, debido a que los medios tradicionales como la televisión apenas le dedican espacio, limitándose a informar del total de medallas en los telediarios, casi sin mencionar al atleta, como si su nombre no importase. ¿Qué pasa? ¿Sus medallas no tienen valor?

Ayer 29 de agosto ha comenzado el acontecimiento más grande que existe en el mundo del deporte con discapacidad, en él participan 4,200 atletas de 160 países en 20 juegos distintos.

Me siento avergonzado y dolido por esta iniquidad que cada cuatro años se cierne sobre nuestros atletas paralímpicos que tan solo en Beijing/Pekín 2008, consiguieron la friolera de 58 medallas, 15 de oro, 21 de plata y 22 de bronce, frente a las 18 de nuestros atletas Olímpicos. Y es que son tantas las injusticias que clama al cielo, desde las subvenciones que reciben unos y otros atletas, o la brutal diferencia de compensación económica recibida por medalla. Pero el colmo de los colmos, lo más ridículo y vergonzante es que hasta las medallas son distintas (vea la imagen de cabecera), y si no, observe la diferencia, y llore.

Me parece que la razón de que los deportes de las Olimpiadas son occidentales no explica la gran diferencia que se aprecia entre los países ricos y los pobres.

Un ejemplo: China tenía unas apariciones modestas en las Olimpiadas. Justo antes de sus Juegos Olímpicos en 2008 empezó a destinar ingentes cantidades de dinero a la promoción del deporte de élite y ahora está en la cima del medallero, a pesar de ser deportes occidentales. En India puede pasar lo mismo, lo único es destinar dinero. Me parece que la razón de que los deportes de las Olimpiadas son occidentales no explica la gran diferencia que se aprecia entre los países ricos y los pobres.

Resulta paradójica la frase del titular en esta historia. Así es Juanjo. Juan José Méndez, medallista paralímpico y uno de los mejores ciclistas discapacitados mundiales.

paralmpicos 2Juan José siempre habla claro y no se esconde, pese a la amargura con que recuerda el accidente que, precisamente en el año en que España conseguía la cima deportiva de su historia en Barcelona 92, perdía el brazo y la pierna. Empezó de cero, como él dice; y la bicicleta, ya importante en su vida, se puso en un lugar todavía más privilegiado. El deporte le ha hecho ser quien es. Como a Enhamed, a Pepi, a Pedro, a Jesús, a Quique, a Eva y los 142 deportistas que forman la delegación española paralímpica en Londres 2012.

Y resulta paradójica también la frase del titular porque es de los pocos de esos 142 que cambiarían su vida actual por no sufrir ninguna discapacidad. Aunque advierte que es cierto que le ha hecho más fuerte, para él, un brazo y una pierna son un peaje muy grande. Un peaje invisible cuando rueda junto a los compañeros del club ciclista que preside por el velódromo barcelonés de Horta, pero un peaje. Sin embargo, en el vídeo es el único que exterioriza la crueldad de la vida mientras que Pedro Cordero, jugador de boccia con parálisis cerebral (la boccia es un deporte originario de la Antigua Grecia, recuperado en los años 1970 por los países nórdicos con el fin de adaptarlo a las personas con discapacidades. Es un deporte similar a la petanca y en él únicamente participan personas en silla de ruedas, con graves afectaciones por parálisis cerebral y otras discapacidades físicas severas) responde ante la cámara que "si quisiera cambiar no me aceptaría a mí mismo".

Quien sí quiere cambiar el rumbo es el Comité Paralímpico Español. Las 107 medallas de Barcelona 92 se han convertido en una losa que ha ido empequeñeciendo a los deportistas nacionales hasta las 58 de Pekín en 2008. Más de medio centenar que siguen doblando a la cima del olimpismo español en la misma cita olímpica en la Ciudad Condal con 22 metales. La superioridad del paralimpismo sobre el olimpismo; las malas lenguas la atribuyen a la menor competitividad; los protagonistas de estos Juegos a diversos factores como la gran integración que existe en España, la mayor inversión hasta hoy en el deporte adaptado y por la gran capacidad de superación.

España se ha perdido en el medallero y ha abandonado los primeros puestos. Desde el Comité Paralímpico lo justifican con el incremento de países y la aparición de 'invitados inesperados' difíciles de detectar antes de la cita olímpica. El grancanario nadador invidente, Enhamed Enhamed, no es uno de ellos. Sus cuatro oros en Beijing/Pekín le valieron la comparación del “Phelps paralímpico”. A salvo de debates mediáticos y tras superar una crisis existencial después de la cita china, llega a Londres como la gran baza española. Pero para él, como para los que han querido estar a su lado, "tienes que aprender a vivir olvidándote de que tienes una discapacidad mientras que ganar una medalla es ser el mejor sea como sea".