Ortocen Clínica del Pie

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Los cambios de las últimas décadas en nuestros horarios de trabajo, los calendarios escolares y la enorme disponibilidad de alimentos y bebidas, son los factores que han impulsado la epidemia de obesidad actual.

Cuando ingerimos más calorías de las que quemamos, ganamos peso. Cómo comemos, lo activos que seamos y una infinidad de cosas afectan al uso que damos a las calorías adquiridas con la dieta, y al aumento del peso.

Los padres queremos que los hijos coman alimentos sanos y hagan ejercicio, pero hay fuerzas que dificultan éste logro, incluyendo la comercialización de alimentos poco saludables para los niños, la disponibilidad de comida basura en las escuelas y la insuficiencia de zonas seguras para que los niños y adolescentes puedan hacer ejercicio. En las familias donde hay obesos, se puede heredar esa tendencia a aumentar el peso. Del mismo modo, los hábitos de la familia pueden moldear los hábitos alimenticios incorrectos hacia la obesidad.

Necesitamos mejoras en las estrategias de comunicación para alcanzar cambios significativos en la epidemia de obesidad, con el objeto de ayudar a la población a comprender la influencia del medio ambiente sobre la obesidad. Algunos creen que ellos sí que lo están haciendo bien.

Para persuadir a la gente por abrazar la idea de que la epidemia de obesidad tiene sus raíces en el entorno, el mensaje no sólo deben proceder de las autoridades de salud pública, sino partir de fuentes de confianza, tales como la Iglesia, los colegios, los grupos comunitarios y los amigos. No hay una solución rápida para el sobrepeso. Para perder peso, tenemos que quemar más calorías de las que tomamos.

"Encontremos una forma innovadora de hacer consumidores más informados".