Ortocen Clínica del Pie

nf2012 okNormalidad total. Por más que las noticias pretendían deslucir El Rastrillo de Nuevo Futuro, otra vez han sabido sobreponerse a la adversidad, fiel compañera de los beneficiarios de la fiesta. El pabellón de “La Pipa” se abrió para dar esperanza a los desheredados. Desde hace 43 años, este medio de alcanzar  recursos con los que financiar el mantenimiento de menores en pisos de acogida, abre sus puertas. Una legión de voluntarios, y varias embajadas, han hecho posible el éxito mantenido en el tiempo hasta convertirlo en un escena cotidiana con la que inaugurar la Navidad en nuestros corazones madrileños.

Desde los años ochenta vengo visitando el Rastrillo, muchos de mis pacientes cuentan, ya desde el Otoño, su próximo paso por el Rastrillo, se trata de voluntarias y voluntarios que hacen acopio de “cosas” que podrían venir bien para El Rastrillo. Durante varios años Doña María de Las Mercedes me hacía buscarla allí, y me presentaba a sus camareras; una vez me obsequió con un regalito para mi hija, una muñeca que aún anda por casa.

El sábado, el de la cena de los toreros; me cuentan que estuvo muy divertido, los mismos agasajados eran quienes, provistos de un “coqueto” delantal, servían las mesas, eso sí… vestidos de calle.

El Rastrillo comenzó el 23 en el Recinto de La Casa de Campo, dura hasta el 2 de diciembre, si te acercas, seguro que aún encuentras algo para el Belén. Y por si fuera poco, además participé de la ayuda a los más desfavorecidos de toda España mediante una rifa de invitaciones para recibir nuestros cuidados de sus pies.