Ortocen Clínica del Pie

sesiones2Título de la versión original: The sessions

Basado en los escritos autobiográficos conmovedoramente optimistas del periodista y poeta californiano Mark O'Brien, “Las sesiones” narra la historia de un hombre confinado a un pulmón de acero que está decidido, a los 38 años, a perder su virginidad. Con la ayuda de sus terapeutas y la guía de su sacerdote, se dispone a hacer una realidad de su sueño.

Gran película que queda como una nueva demostración de que pueden abordarse tragedias humanas desde el positivismo y la valentía tanto de sus figuras inspiradores como de sus equipos responsables. De lo más recomendable que hayamos visto en los últimos tiempos, lleva pañuelo.

Mark O’Brien (John Hawkes) 38 años, contrajo la polio siendo un niño. Vive prácticamente dentro de un pulmón de acero. Está paralizado de cabeza para bajo, pero no es insensible. Siente, y tiene necesidades, como cualquiera. Ben Lewin adapta para el cine en gran pantalla los artículos publicados por Mark O’Brien relatando su deseo de perder la virginidad en esta película, Las sesiones, una propuesta que junto a la francesa “Intocable” se convierte en el gran ejemplo cinematográfico reciente de que se pueden abordar grandes tragedias desde el positivismo y la valentía nacida de la misma humanidad de sus protagonistas y artífices.

«Me siento como un antropólogo entrevistando cazadores de cabezas». Y si se logra en este caso es básicamente por la extraordinaria espontaneidad del conjunto. La situación física de O’Brien se expone prácticamente al margen de condicionantes, porque lo que cuenta aquí es su ansia por completarse como persona. Presentada y narrada con gran naturalidad, la relación de la figura central como su “suplente sexual” (La extraordinaria Helen Hunt; de esta película) subraya el carisma y la poderosa personalidad de ambos, llenando de sinceras emociones una película divertidísima, rápida, acertadamente escueta en su metraje y al margen de moralinas, abusos y tendencias melodramáticas tan recurrentes en casos como estos. Un triunfo.

Y un triunfo que, además, escapa a cualquier riesgo asociado a lapresentación de unos acontecimientos en los que la religión tiene gran peso por la formación católica del protagonista, que encuentra en el padre Brendan (estupendo William H. Macy) un“confesor-colega” insospechado ─es forzosamente casto, obviamente─ con quien compartir sus calentones. “Las sesiones” apuesta fuerte por quitar hierro a sus asuntos, encontrando en Hawkes un perfecto aliado; pero quien más destaca aquí es la siempre fabulosa Helen Hunt, apuesta para hacerse con el Oscaren la próxima edición de las estatuillas. De lo más recomendable, para aprender y no perder la esperanza en el género humano.