Ortocen Clínica del Pie

ejercicio de adultosEstamos viviendo más tiempo, con nuestra esperanza de vida media superando ahora los 81,9 años en España. Pero no estamos necesariamente viviendo mejor. La incidencia de una variedad de enfermedades crónicas, como la diabetes y las enfermedades del corazón también ha ido creciendo de manera espectacular, sobre todo entre las personas que no son mayores aún.

La convergencia de estos dos acontecimientos ha llevado a lo que algunos investigadores han identificado como "dilatación de la morbilidad." Eso significa que estamos pasando más años viviendo con la enfermedad crónica y la enfermedad. No es el resultado que la mayoría deseamos para una duración de la vida prolongada.

Sin embargo, un trascendente estudio, recientemente publicado en la revista Archives of Internal Medicine, sugiere que un poco de planificación anticipada podría cambiar esa perspectiva. Estar en forma, o ponerse en forma en la madurez, según el estudio antes referido, incluso si el lector no se ha molestado nunca en hacer ejercicio, parece que pueda remodelar el paisaje del envejecimiento.

Para el objeto del estudio, los investigadores de la Universidad de Texas Southwestern Medical Center y el Instituto Cooper en Dallas (EUA),  reunieron los registros médicos de 18.670 hombres y mujeres  de mediana edad, que había visitado la Clínica Cooper (el componente médico del Instituto Cooper) para hacerse un chequeo desde 1970.

Los 18.670 hombres y mujeres, con una edad media de 49 años, estaban sanos y libres de enfermedades crónicas en su primera revisión, entonces todos pasaron una prueba de rutina para determinar su aptitud aeróbica. Con base en los resultados de este examen de aptitud inicial, los investigadores dividieron al grupo en cinco categorías de fitness, con la mayor parte de las personas objeto de estudio residiendo, en las secciones menos convenientes.

Con posterioridad, en la primera comparación de datos de este tipo, los investigadores revisaron los registros de los mismos individuos en Medicare (El sistema sanitario nacional de los EUA, con permiso expreso de los estudiados ) de 1999 a 2009, momento en el cual la mayoría de los participantes tenían ya entre 70 y 80 años.

Lo que se encontraron es que aquellos adultos que habían sido los menos aptos, menos deportistas, en el momento de su chequeo sus años cincuenta y tantos, también fueron los más propensos a desarrollar cualquiera de las ocho enfermedades graves o crónicas, presentes al inicio del proceso de envejecimiento. Estas incluyen las enfermedades del corazón, la diabetes, el Alzheimer y el cáncer de colon o pulmón.

ejercicio de adultos 2Los adultos que habían estado más “en forma” en sus cuarentas y cincuentas, a menudo desarrollaron muchas de las mismas afecciones, pero sus enfermedades aparecían mucho más tarde en la vida que en los menos activos. Por lo general, las personas que habían tenido una vida más aeróbica, alcanzaban las enfermedades crónicas en los últimos cinco años de su vida, en lugar de en los últimos 10, 15 o incluso 20 años.

Aunque este resultado no parezca, a primera vista y en su conjunto positivo, tanto los “en forma” como los “no en forma” acababan enfermando en algún momento, tal y como los registros mostraban, los resultados deben considerarse como alentadores, en palabras del Dr. Benjamin Willis, epidemiólogo del Instituto Cooper, que dirigió el estudio. "Tengo 58 años, y para mí, los resultados fueron un gran alivio", dijo el Dr. Willis.

Los resultados muestran que, en esencia, el estar en buena forma física "comprime el tiempo" que alguien pueda pasar debilitándose durante la vejez, dejando a los años primeros post-retiro, libres de enfermedades graves y, por lo menos de un modo verosímil, infundido de una mayor calidad de vida.

Curiosamente, los efectos de la “buena forma física” de este estudio eran estadísticamente mayores en términos de retraso de la enfermedad que en prolongación de vida. Mientras que los del grupo de “estar en buena forma” tienden a vivir más que los que no están en buena forma, quizás lo más importante fue el hecho de que eran aún más propensos a vivir bien durante más años de sus años de mayores.

Por supuesto, el envejecimiento es un proceso complicado y muy individualizado, con la aparición o ausencia de una enfermedad que representa sólo un elemento en la calidad de vida después de los 65 años de edad. Pero es un elemento importante, dice el Dr. Jarett Berry, Profesor Asistente de Medicina Interna de la UT Southwestern y autor del estudio. "Y ya que parece estar asociado con la buena forma física en la madurez, y esto es susceptible de cambio", concluye.

Mientras que la capacidad aeróbica está determinada por la genética, y como extensión de ello, la suerte del universo, la mayor parte de la forma física de una persona, sobre todo por la mitad de su vida, depende de la actividad física.

Por tanto, el ejercicio durante la edad madura, sobre todo si no se ha sido deportista antes, puede ofrecer enormes beneficios después. "Nuestro estudio sugiere que alguien de mediana edad que esté entre la categoría inferior y la siguiente de nuestra escala, serán los más beneficiados por el ejercicio”, en términos de mantenerse al margen de las enfermedades crónicas, que quienes se muevan en el escalafón, entre los dos primeros.

Y el salirse de estas categorías inferiores precisa,  "sólo una pequeña dosis de ejercicio", como 20 o 30 minutos de caminata casi todos los días de la semana.

"Usted no tiene que convertirse en un atleta", dice el Dr. Willis, quien tiene poco tiempo para hacer ejercicio, y que trata de encajar en su agenda una caminata diaria. "El simple hecho de levantarse del sofá es la clave."

2012-04-04