Ortocen Clínica del Pie

ayn randAlissa Zinovievna Rosenbau, filósofa y escritora estadounidense (de origen ruso), más conocida en el mundo de las letras bajo el seudónimo de Ayn Rand, nació el 2 de febrero de 1905 en San Petersburgo y falleció en marzo de 1982 en New York. La autora de la novela “La rebelión de Atlas”, nos legó hace más de sesenta años unas palabras que parecían un anticipo de lo que está pasando a la sociedad actual: 

"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada."  Ayn Rand (1950)

¡Cuánta verdad hay en esas palabras! ¿Y sabes qué es, para mí, lo peor? Que la gente no espabila. Hace unos cuantos años, no tenían las ¡Cuánta verdad hay en esas palabras! ¿Y sabes qué es para mí, lo peor? Que la gente no espabila. Hace unos cuantos años, no tenían las tecnologías de las que disponemos ahora, por lo que no podían llegar a conocer tanto robo y tanta tontería, y sin embargo la gente era consciente de lo que pasaba y luchaba por quitar del poder a quien le oprimía.

Hoy día, sin embargo, el pueblo parece adormecido. Nos enteramos todos los días de lo que hace la chusma de arriba, y el pueblo, cansado de sus políticos, no hace más que salir con cuatro pancartas a la calle, con las que no logra ningún o casi ningún resultado, y ya parece todo hecho.

Hace unos cuantos años se atacaba a la gente que acaparaba el poder; hoy día lo políticamente correcto es que tenemos que atacarnos a nosotros mismos con huelgas de hambre o suicidios. 

No sé cuánto tiempo va a seguir esto así, pero espero que se ponga pronta solución; y que no sea por parte de un dictador, sino por parte de los españoles.