Ortocen Clínica del Pie

pies embarazadaLa hinchazón en los pies de las embarazadas podría no remitir tras el parto, según confirma un nuevo estudio. ¿Qué se puede hacer al respecto?

¿Se le han hinchado los pies durante la gestación? Se trata de un problema frecuente entre las mujeres durante el embarazo, pero “nada hay tan malo que no pueda empeorar”, una nueva investigación nos trae malas noticias, puede que sean necesarios zapatos mayores durante largo tiempo después del parto.

La inflamación de los pies en las embarazadas puede suscitar un cambio permanente en el tamaño y la forma del pie.

Las mujeres a menudo se quejan de los “pies planos” durante el embarazo, un síntoma causado, probablemente, por el peso adicional del bebé que las llevan hacia abajo, y que aplana los arcos y reduce el tamaño de los pies.

Un nuevo estudio publicado en el American Journal of Physical Medicine & Rehabilitation (traducción libre: Anuario Americano de Medicina Física y Rehabilitación) confirma que la hinchazón y pérdida de altura del arco que viene con el embarazo podría llegar a ser permanente, originando el aumento de tamaño del pie que puede durar mucho tiempo después del embarazo.

"Yo ya había oído a mis pacientes “confesar” cambios en su número de zapato con el embarazo, pero no había encontrado nada sobre eso en revistas médicas o libros de texto", dijo el Dr. Neil Segal, profesor asociado de Ortopedia y Rehabilitación en la Universidad de Iowaen un comunicado.

El Dr. Segal se propuso medir científicamente la hinchazón de los pies de las embarazadas en el primer trimestre de su embarazo y, también, a los  cinco meses de haber dado a luz.

"Hemos encontrado que el embarazo, en efecto, conduce a cambios permanentes en los pies".

El estudio, financiado por la American Geriatrics Society y la  National Institute on Aging (traducción libre: Sociedad Americana de Geriatría y el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento), incluía 49  embarazadas, y recogió mensuraciones del arco en ambos momentos cronológicos, antes y después del parto.

Los resultados mostraron que en entre el 60 y el 70 % de las mujeres, la hinchazón condujo a pies más largos y más anchos cinco meses después de haber dado a luz.

El arco longitudinal (del medio del pié) y la rigidez del arco promedios de las mujeres, disminuyeron notablemente después de dar a luz, provocando un aumento de entre 2 y 10 mm de longitud del pie, y una caída del arco cinco meses después de su embarazo.

La inflamación de los pies  es probable que sea mayor para las mujeres después de su primer embarazo. Los hallazgos del estudio sugieren que los segundos, terceros o posteriores embarazos, no alteran el tamaño del pie mucho más de lo que aumenta la primera vez.

Este estudio es corroborado por otros expertos. El Dr. Bret Ribosky, presidente de la American College of Foot and Ankle Orthopedics and Medicine (traducción libre: Colegio Americano de Ortopedia y Medicina del Tobillo y Pie), dijo a  Parenting.com que el tamaño del pie de una mujer puede aumentar media talla o más durante el embarazo.

"Las mismas hormonas que se liberan para relajar la zona pélvica también aflojan los ligamentos en el pie", dijo Ribotsky. "Además, el aumento del peso corporal en el embarazo disminuye los arcos, aparte  de añadirse a la longitud y anchura del pie".

Es importante que las mujeres acepten el crecimiento de su talla de calzado durante el embarazo. Los pies hinchados no deberían ser forzados dentro de zapatos incómodos.

"Los zapatos demasiado ajustados debilitan los músculos de la parte anterior del pie y los ligamentos que sujetan los dedos del pie derechos", dijo el Dr. Ronald Smith, profesor asociado de Cirugía Ortopédica en el Harbor-UCLA Medical Center, a Parenting.com. "Y eso podría sentar las bases para ulteriores problemas en los pies."

Aparte de la hinchazón de los pies, los problemas en los pies durante el embarazo pueden incluir a las uñas encarnadas, los callos causados ​​por la presión de los zapatos apretados, y los juanetes, que son prominencias en la base del primer dedo del pie que crecen con la fricción de los zapatos. Los talones más altos significan, por sí mismos, una mayor probabilidad de problemas del pie más adelante.

En futuras investigaciones, Segal espera seguir vigilando a las 49 mujeres de este estudio para ver si los cambios en el tamaño de los pies pueden dar lugar a problemas músculo-esqueléticos como la artritis, a medida que envejecen.

"Sabemos que las mujeres, y especialmente las mujeres que han tenido hijos, se ven desproporcionadamente afectadas por trastornos músculo-esqueléticos", dijo.

Segal espera que la inflamación y aumento del tamaño del pie pueden ayudar a explicar por qué las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de desarrollar dolor artrítico en los pies, las rodillas, las caderas y la columna vertebral, más adelante. Se planea también llevar a cabo nuevos trabajos sobre las posibles medidas de rehabilitación para advertir la caída del arco relacionada con el embarazo.

La lección para uno mismo: La inflamación en los pies de las embarazadas puede conducir a una talla mayor de zapato permanentemente, y es importante llevar calzado cómodo, durante y después del embarazo, con el fin de evitar problemas en los pies más adelante en la vida.

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