Ortocen Clínica del Pie

mayo caminandoLos podólogos nos enfrentamos al dilema de si los pacientes con neuropatía diabética periférica pueden realizar ejercicio físico a pesar de la insensibilidad de sus pies. Un estudio reciente dice que los pacientes pueden realizar ejercicios monitorizados.1

El estudio al que nos referimos se centró en 15 pacientes con neuropatía diabética periférica. Los investigadores registraban los picos de presión en el antepié, mediopié y en el talón durante la marcha, y se compararon las presiones en los ejercicios en pie, bajo soporte corporal del peso, y sin peso. Los ejercicios con apoyo corporal incluían caminar sobre una cinta de marcha, realizar elevaciones de antepié y de talones, sentadillas en banco, subir escaleras y mantenerse en pie sobre una sola pierna. Los ejercicios en descarga fueron la bicicleta estática, ejercicios para guardar el equilibrio y ejercicios de flexiones plantares.

En comparación con el nivel de caminar convencional, los autores observaron en los diabéticos, que la media de las presiones plantares durante la marcha eran un 13 % más elevada. Sin embargo, señalaron que esta diferencia desaparece cuando se camina a velocidad.

Los investigadores añadieron que la media de los picos de presión plantar fueron similares o más bajos para otros ejercicios, con la excepción de los ejercicios de elevación de talón. También señalaron que los restantes ejercicios en carga y en descarga del estudio, no representan "ningún riesgo mayor para el pie insensible debido al aumento de las presiones plantares pico en comparación con el nivel del caminar convencional".

Los pacientes de mayor riesgo, con neuropatía diabética periférica, serán los más problemáticos, y por lo tanto, son los que precisan la mayor atención durante el ejercicio. Creemos firmemente que el maridaje de este tipo de programas con los avances en la salud de la movilidad y vigilancia por el podólogo ante posibles complicaciones, harán de este tipo de programa, la regla y no la excepción. Estamos trabajando activamente en estos programas, tanto en proyectos de investigación como en el seguimiento de nuestros pacientes en su entorno.

Aquí está el resultado final: caminar, subir escaleras, sentarse en poyetes altos, hacer ciclismo, y el entrenamiento con balones medicinales para el equilibrio, no aumentan de modo significativo la presión plantar en nuestros pacientes de alto riesgo. Por lo tanto, ante estos pacientes, tengamos en consideración los programas de ejercicios supervisados.

Referencia
1. Shah KM, Mueller MJ. Effect of selected exercises on in-shoe plantar pressures in people with diabetes and peripheral neuropathy. Foot (Edinb). 2012; 22(3):130-4.