Ortocen Clínica del Pie

marilyne 1Acerca de la exposición "Marilyn and Me and More. América y los 60" en la Mondo Galería, de Madrid

'Marilyn and Me and More' es una exposición que complementa la muestra de Lawrence Schiller en la Academia de cine y que cuenta con veinte imágenes del trabajo de este afamado fotógrafo neoyorquino sobre Marilyn Monroe.

Schiller es famoso entre otras cosas porque fue el fotógrafo que realizó los desnudos en la piscina de Marilyn Monroe durante el rodaje de la película 'Something's got to give' en 1960 y una de las últimas personas que vio a la actriz con vida. Cuenta que el día que realizó esas instantáneas nadie esperaba la repercusión de las mismas. Marilyn, en un intento desesperado por llamar la atención en una época en la que Elizabeth Taylor comenzaba a hacerle sombra, se quitó el biquini que llevaba puesto dando lugar a esas conocidísimas imágenes en las que la actriz posa sensualmente en la piscina. 
                                                                                                       Podrás ver esta exposición hasta el 15 de junio.

“Tienes que entender” recuerda Schiller “que yo era muy joven cuando empezaron los años 60’, tenía sólo 24 años de edad. Llevaba ya 6 años trabajando como freelance. No estaba trabajando para ninguna publicación. De alguna manera las más grandes publicaciones en Europa y los USA (Paris Match, Life, Look, Newsweek, Time y The Saturday Evening Post) tuvieron suficiente confianza en mis habilidades como fotógrafo para encargarme grandes acontecimientos. Cuando Paris Match me llamó para cubrir las elecciones Kennedy versus Nixon podrían haber llamado a un gran número de fotógrafos con más experiencia. Pero sabían que yo podía hacerlo, y capturar algo único. Entonces estaba trabajando para una revista de deportes y un mes más tarde para Life. ¡Acabé teniendo las portadas de las dos revistas Paris Match y Newsweek! Y lo más loco era que muchas veces no eran los editores que me llamaban  sino que era yo quien pujaba. En Life pensaron que yo estaba loco cuando sugerí hacer un reportaje visual sobre el mundo del LSD (Siglas de la diamida del ácido lisérgico, en inglés). Ellos no veían lo que estaba sucediendo en el movimiento cultural de los jóvenes. Pero yo sí lo hice, conseguí convencerles, y acabó siendo uno de los reportajes más importantes de los años 60. Cuando fotografié a Paula Kelly para Playboy, y ella mostró su vello púbico, Playboy no había publicado nada así hasta ese momento, pero usaron mi fotografía en el número de agosto del 69, y cambió la naturaleza de lo que podría aceptarse como convencional en las revistas para hombres. Cuando volé a Alaska para cubrir el terremoto, yo sabía  al llegar algo que los otros fotógrafos no conocían, que las carreteras estarían destrozadas, así que alquilé un helicóptero. No pregunté a mi editor, simplemente fui a la compañía de Electricidad, asumiendo que tendrían uno, les ofrecí miles de dólares para alquilarlo, y volé sobre la devastación, llegando al caos antes que nadie. Estaba operando de forma visceral, siguiendo mi instinto, mi intuición. Hice más historias desde mis pantalones que desde una planificación cautelosa. Y la ventaja que tuve siendo un freelance, fue que ningún editor podía encasillarme, entonces, no era un reportero de deportes, o de chicas de revista o de desastres. No estaba clasificado en una idea preconcebida por ningún editor. Nadie sabía quién era Larry Schiller, ni siquiera yo –¡y yo era Larry Schiller!- Cubrí todo, y mis fotografías fueron publicadas en las más grandes revistas del mundo.”

marilyn-schiller“Hubo un tiempo en el que las cosas sucedieron extremadamente rápido”, dice Schiller de la década. “Era salvaje, un período salvaje; un período descontrolado. No creo que se podía tener un sentido de la perspectiva en los 60. Tenías que esperar y mirar atrás para verlo, porque era un período en el que las cosas estaban sucediendo sin ritmo ni razón. Pero hacia el final de los 60 yo había cubierto tantas historias, tenía tantas portadas de revistas, que me había convertido en parte de la historia de los 60. Y yo ya tenía mi ojo puesto en el futuro.

Ese futuro incluiría cinco colaboraciones con Norman Mailer (Marilyn, The Faith of the Grafitti, Oswald´s Tale, Into the Mirror, y The Executioner´s Song, por el que Mailer recibió el Premio Pulitzer), uno con Wilfred Sheed (Ali), uno con Albert Goldman (Ladies and Gentelmen, Lenny Bruce), libros sobre Minamata de W. Eugene Smith, y trabajos de su propia autoría, el nombrado Best Seller número uno por el New York Times, American Tragedy, Perfect Murder, Perfect Town y Cape May Court House. Schiller también produjo y dirigió dieciséis películas para cine, televisión y miniseries, ganando seis Emmys y un Oscar de la Academia.