Ortocen Clínica del Pie

JA Chile

Estuve unos días en Santiago. Joel Lizana González, un conocido de mis congresos en Latinoamérica ha pasado a ser un amigo entrañable. El caso es que Joel, podólogo chileno, tuvo a bien invitarme a su Congreso Internacional de Podología 2013 en Santiago de Chile. Me trasladó su interés por que les hablase del pié diabético, asunto que les “trae a mal traer”, como a todo el mundo mundial, pero que debido a su situación, parece les resulta aún más acuciante que a nosotros. Como suelo hacer, incidí en la cópula diabetes-obesidad, y la deriva del deporte como comienzo de cualquier solución, y del predicamento de la necesidad de inventar o mejorar una actitud hacia el deporte en las autoridades.

Estuve compartiendo con ellos nuestras experiencias durante varias horas, tanto fue así que hubo de desplegarse la comunicación en varias partes para mejor acotar el asunto y obtener la mayor atención de los cerca de trescientos amigos que abarrotaban la sala; cierto es que el encaje horario se benefició de la ausencia debido a imponderables familiares del “disertante brasilero” y entrañable amigo, Armando Bega.

Fue un ensueño para mí el interés con que seguían mis explicaciones, me hicieron recordar los pretéritos tiempos de mis comienzos a la sombra del inmenso y poco recordado Luis Aycart. Soslayé la cirugía; aún les queda lejos y de un modo sencillo, pretendí acercarles a la miel del deseo, del anhelo de mejorar, de “implementar” como ellos dicen, las bases para un futuro estimulante.

Tienen mucho interés por la Biomecánica y ello me parece muy prometedor. Aburro repitiendo como el primero de los libros que alguna vez hayamos traducido y publicado, lo hicimos en 1991, después llegaron otros dos… y siempre fue la Biomecánica, el objeto de los mismos. Por si no lo sabías, se trata de la “herramienta” principal en la comprensión de los mecanismos patógenos en torno a la “rueda” del vehículo al que llamamos cuerpo humano. Nos parece esencial que se sublime el estudio de los efectos mecánicos como causantes de la mayoría de las alteraciones en los pies; y me alegra sobre manera este interés que despiertan algunos.

Nunca había visitado Chile, la capital me pareció una moderna ciudad emergente de un país señero en la América Hispana. Mientras serpenteas por sus abigarradas arterias, de cuando en cuando, oteando el horizonte de las alineadas calles santiaguinas, te cruzas con la majestuosa cordillera andina sobre los tejados, coronada por un níveo y mayestático copete, que te advierte de su omnipresencia vertebradora de todo el país, esta sí que es una atrayente sensación.

El vino es espléndido, la carne, ni se comente. El calor de sus gentes, enternecedor.

Si no viste el carmín del corocoro
Volar en un enjambre suspendido
Cuando corta la luz como guadaña
Y todo el cielo vuela sacudido
Y pasan los plumajes escarlata
Y dejan un relámpago encendido,
Si tú no viste el aire del Caribe
Manando sangre sin que fuera herido
No sabes la belleza de este mundo,
Desconoces el mundo en que has vivido.

(Fragmento de Canción de gesta, 1960. Pablo Neruda)