Ortocen Clínica del Pie

fascitis ANo sólo es que los jugadores de baloncesto vayan a tener muchos de los mismos factores de riesgo para la fascitis plantar que la población general, sino que también ellos tienen el reto añadido de temporadas agotadoras, y muy pocas oportunidades para descansar. Esto significa que los equipos médicos han tenido que volverse muy creativos a la hora del tratamiento.

Por Daniel, PK

Joakim Noah, Ty Lawson, Nenê, Marcus Camby, Pau Gasol, Joe Johnson. Aparte de ser jugadores profesionales de baloncesto generosamente pagados, están a la espera de competir en lo que probablemente podría ser una temporada de 110 partidos de la National Basketball Association (NBA, apócope de la Asociación Nacional de Baloncesto de los EUA), y que tienen algo más en común: la experiencia en el trato con la fascitis plantar.

La fascitis plantar parece ser un problema cada vez mas frecuente tanto en la cancha de baloncesto como fuera de ella. Con los dos tercios de una población que envejece en los EUA y que adolece tanto de sobrepeso como de obesidad1; y emparejados con la propensión a usar zapatos inadecuados (inadecuados a la función protectora y de ayuda que les suponemos), algunos podólogos y médicos deportivos, empezamos a referirnos a esta afección del pie como epidemia. Y los jugadores de la NBA no son inmunes a ella.

Aunque no existen estudios que analicen concretamente a la fascitis plantar en los jugadores de baloncesto, los podólogos señalan varios componentes de la misma, entre ellos algunos citados para la población general, que podrían explicar el por qué los jugadores de baloncesto parecen estar predispuestos a esta dolorosa afección. La edad, el peso corporal y los movimientos repetitivos, se encuentran entre los factores que pueden ocasionar irritación o microlesiones en la banda de tejido que ocupa la parte inferior del pie.

La edad promedio de un jugador de la NBA es de 26,7 años. Camby, el veterano central de New York Knicks, tiene 39 años. El central de Chicago Bulls, Noha (Noé en español) tiene 28. El pivot de Los Angeles Lakers Gasol, tiene 32.  El escolta de Brooklyn Nets Johnson tiene 31 años y el central de Washington Wizards Nenê tiene 30. Lawson, quien se desgarró la fascia totalmente, es más joven que la media de edad teniendo 25. Pero él es una anomalía de la media. Con una altura de 180 cm. y un peso de 89 kg., el escolta de los Nuggets de Denver también cae por debajo de la altura y peso promedios.

fascia b"Muy a la par con la población general2, a mayor edad del jugador, mayor incidencia de fascitis plantar", dice Michael Lowe, DPM, que ha sido podólogo del equipo de Salt Lake City, Utah Jazz durante 34 años.

Un jugador veterano corpulento y pies grandes, dicen los podólogos, es el objetivo perfecto para la fascitis plantar. Dos metros es la media de altura de los jugadores de la NBA. Suelen pesar 100 kg calzan zapatilla talla 49. Camby mide 210 y pesa 111 kg; estuvo “infectado” de fascitis plantar durante la mayor parte de la temporada 2013, que concluyó en junio, cuando Miami Heat derrotó a los Spurs de San Antonio en una serie final de siete partidos. Camby, que jugó en sólo 24 partidos de temporada regular para los Knicks, promediando unos míseros 1,8 puntos y 3,3 rebotes en 10 minutos por partido.

Noah no escatimó palabras cuando habló con los periodistas durante la serie de la primera ronda de los playoffs Chicago-Brooklyn en abril, de que vio a él y a Johnson disminuidos victimas del mismo problema.

"La fascitis plantar es una mierda", dijo. "Sientes como si tuvieras agujas bajo tu pie mientras estás jugando. Eso es lo que se siente, así que usted puede imaginarlo. ¡Tienes que saltar, tienes que correr, tienes que hacer un montón de cosas mientras que estas jugando al baloncesto, por lo que no quieres agujas bajo tu pie, ¿no?"

Prevalencia de la pronación

Joel Segalman, podólogo que acaba de terminar su primera temporada como consultor de los Knicks de Nueva York, detectó que casi todos los jugadores de los Knicks que exploraba, tenían algún grado de pronación. La pronación del pie, se ha asociado con el dolor crónico de la cara plantar del talón en la población general6, y Segalman ha observado la misma relación entre sus pacientes de los Knicks.

"Hay un montón de factores para considerar aquí", dijo Segalman. "Para empezar, se trata de individuos muy corpulentos; múltiples pares de fuerza actúan sobre sus pies, comparado con una persona promedio. Es muy difícil que el pie mantenga su arco longitudinal con su estatura, peso y longitud del pie. Le estás pidiendo a la estructura tendinosa de la fascia que sostenga todo eso. Yo creo que es por ello que están tan predispuestos a padecer fascitis, son sólo chicos grandes."

Steven I. Subotnick, podólogo de San Leandro, California, quien fuera podólogo del equipo olímpico de EE.UU., y antes con los Golden State Warriors, se hizo eco de Segalman.

"La mayoría de los jugadores profesionales de baloncesto tienen pies muy grandes con arcos deprimidos y gran tensión en los músculos de la pantorrilla e isquiotibiales", dijo. "Ellos saltan más alto con esta anatomía, pero son más propensos a sufrir lesiones en la fascia plantar."

El podólogo consultor de los Bulls, Lowell Weil Jr., ha señalado cómo el aumento del índice de masa corporal juega un papel causal en la fascitis plantar. En la población general, aquellos cuyo índice de masa corporal (IMC) sea superior a 30 kg/m2 tienen un mayor riesgo3,4.

"Muchos de estos jugadores han añadido peso a través de los músculos, lo que ha aumentado su índice de masa corporal”, dijo Weil. "El aumento del índice de masa corporal ha sido involucrado en el desarrollo de la fascitis plantar, sobre todo entre los verdaderamente obesos. Así que el llevar exceso de peso, incluso si se trata de kilogramos de músculo, puede aumentar la tensión en la fascia plantar."

Un estudio de 2001 publicado en el International Sports Medicine Journal encontró que los jugadores de la NBA y los jugadores de más edad con un IMC de 26 o superior, tenían más probabilidades de perder tiempo de juego como consecuencia de las lesiones, que los jugadores más jóvenes y los jugadores con un IMC de 25 o inferior5.

Weil señaló que a pesar de que las atletas suelen ser más flexibles que los atletas, separada la reducción de tensión de los músculos de la pantorrilla, tienden a tener mayor índice de masa corporal que los hombres. En general, sin embargo, los podólogos no hacen distinciones de sexo en cuanto a los estudios sobre la fascitis plantar.

"No he visto ninguna diferencia en absoluto en la estrategia de tratamiento o la etiología del proceso, ya sean los atletas masculinos o femeninos", dijo Lowe, quien, como consultor en el departamento de deportes de la Universidad de Utah en Salt Lake City, ha trabajado con su equipo femenino de baloncesto.

También añadió que la corpulencia está en relación directa con las fuerzas soportadas por los talones de los jugadores durante el juego. El impacto de la carrera y el salto pueden ser significativos, al crear una fuerza entre tres y seis veces superior al peso del cuerpo6,7.

"El aspecto del salto y el arranque explosivo en el baloncesto, influyen sobre la fascitis plantar", dijo Weil . "En el momento de la caída tras de un salto, los dedos de los pies se encuentran en extensión (en flexión dorsal), lo que pone a la fascia plantar en condiciones de máxima tensión, que podría conducir a las microlesiones que llevan hacia la fascitis plantar (aguda), y en última instancia, a la fasciosis plantar (crónica)."

La rutina

Y luego está la larga temporada de baloncesto, que incluye una temporada regular que se extiende desde octubre hasta abril, y los playoffs que culminan en la final de la NBA en Junio.

"Los factores más importantes relacionados con la fascitis plantar en los jugadores de baloncesto son: el estrés que soporta el pie a lo largo de una temporada de 82 partidos en la NBA, junto con los entrenamientos", dijo el DM Thomas O. Clanton, especialista del pie y tobillo de la Clínica Steadman en Vail, Colorado, y médico consultor de los Rockets de Houston.

Brian Col, DM, cirujano ortopédico en el Midwest Orthopaedics at Rush de Chicago, y médico del equipo de los Bulls, también se refirió a la programación de la NBA como de un factor de riesgo.

"Con varios niveles de compresión del cronograma que hemos visto en la NBA con los juegos de espalda contra espalda (back-to-back), y a veces hasta cuatro partidos en una sola semana, el riesgo relativo de este tipo de lesiones puede aumentar", dijo Cole, quien en 2009 fue el médico del equipo.

Pero el -si la incidencia de la fascitis plantar es mayor en los jugadores de baloncesto que en el promedio de la población-, es todavía discutible. Harvey Johnson, de Eno River Orthotics en Hillsborough, Carolina del Norte, no piensa que sea así. Johnson dijo que la mayoría de sus pacientes, que no son ni jugadores de baloncesto ni atletas, también sufren de fascitis plantar.

"Le digo a las personas que la padecen, que todo lo que tienen que hacer es tener un corazón que lata y caminar en vertical para conseguirlo", dijo el Dr. Johnson, consultor en la Duke University Athletics en Durham, NC . "Jóvenes, viejos, gordos, flacos, activos, sedentarios, pronadores, y de pies neutros; todos llegan a padecer la fascitis. Es muy frecuente en la población general."

Según Weil, el 6% de la población adulta media tiene fascitis plantar en algún momento de su vida, y el 10% la experimentarán como patología crónica.8 Sin embargo, él observa que los jugadores de Bulls sufrieron una tasa que era de 2 a 2,5 veces mayor que la de la población media.

"Al analizar la experiencia reciente con los Bulls de Chicago, entre el veinte y el veinticinco por ciento de los jugadores han padecido de fascitis plantar en los últimos tres años", dijo. "Esta es una muestra pequeña, pero podría representar una tendencia."

Segalman sugirió que este repunte puede estar ocurriendo, tanto en la población general como en el grupo demográfico que practica el baloncesto.

fascitis 1"No hay duda de que ahora estamos tratando la fascitis más a menudo", dijo Segalman, quien también ha sido médico del maratón de Boston durante 25 años. "En los últimos veinte años, hay más gente corriendo, más gente hace deporte. Pero creo que hay una mayor incidencia de ésta patología en la NBA. En cuanto a los Knicks, les persigue. Obviamente, son los jugadores de alto nivel los que la padecen en mayor frecuencia que los demás, pero hasta cierto punto, casi todo el mundo tiene algún tipo de dolor en el talón."

Simon Lee, DM, cirujano de pie y tobillo en el Midwest Orthopaedics en Rush, dijo que, mientras que los jugadores de baloncesto y los que participan en otros deportes de alto impacto con actividades muy repetitivas, probablemente tienen una mayor incidencia de fascitis plantar que la población general; aunque el individuo sedentario no es inmune.

"También hay que señalar que la fascitis plantar ocurre normalmente en los dos extremos de la actividad: el sedentarismo, el sobrepeso, las personas no activas, y en el otro extremo del espectro, los atletas con gestos repetitivos de alto impacto”, dijo Lee.

El tratamiento de la fascitis plantar puede ser un reto. El proceso de recuperación puede ser largo. Y hay nueva información,9 dijo Lowe, que sugiere el que la fascitis plantar no es tanto una enfermedad inflamatoria como se creía anteriormente, sino más bien un cambio degenerativo del tejido debido a los microtraumatismos, microlesiones y al final, un daño permanente.

"Normalmente, el cuerpo se repara y recupera de esta lesión, pero, como la tendinitis crónica del Aquiles, la tensión en la fascia plantar es mayor que el potencial de reparación, y parece que está ahí para fastidiar más tiempo que la mayoría de las lesiones", comentó Lowe.

Una lesión que se acomoda no es muy conveniente para un jugador, a quien pagan millones esperando años de rendimiento. Sin embargo, la mejor manera de curar los talones es el reposo.

"El descanso es lo más importante, porque van a traumatizarlo (al talón) cada vez que juegan", dijo Weil.

Cuando el descanso no es una opción

Entonces, ¿qué es lo que un jugador de la NBA tendría que hacer? Él no puede darse el lujo de descansar tanto como sería lo ideal, pero hay medidas que pueden ayudar a traerlo de vuelta a la pista con rápidez, como elegir el tipo del calzado, la frecuencia de las sustituciones, el uso de ortesis plantares personalizadas, y el someterse a ciertas terapias.

fascia 2"Las botas que tienen una entresuela endeble en la parte media del pie aumentan el estrés sobre la parte media del pie", señaló Johnson.

Él sospecha que algunos de los diseños actuales en el mercado darán lugar a nuevas complicaciones en la fascia plantar.

"Con la reciente moda de los calzados ligeros, espero el mismo tipo de problemas. Las mediasuelas más rígidas y firmes desde la parte posterior del calzado reducen la tensión en la fascia plantar ", concluyó.

A diferencia de la población general, los jugadores de la NBA reemplazan sus calzados. Lowe dijo que se espera que los jugadores del Jazz reemplacen sus zapatillas de baloncesto cada dos o tres semanas, como mínimo. Esto es particularmente importante para los jugadores en situación o riesgo de fascitis plantar, indicó.

"Las zapatillas usadas no proporcionan estabilidad suficiente y provocan más estrés sobre la fascia plantar", dijo Lowe. "Las zapatillas se humedecen mucho por el sudor, las partes superiores se dan de sí hacia fuera por la humedad y los extraordinarios y múltiples cambios de dirección durante su uso en la cancha, y la fatiga de la entresuela también pierden capacidad de amortiguación, sobre todo para los jugadores que pesan más de 100 kilos, que son la mayoría de ellos ahora."

Muchos jugadores de la NBA utilizan plantillas ortopédicas personalizadas, que pueden costar entre 300 y 500 euros y no están normalmente cubiertos por un seguro.10 Al menos la mitad de los jugadores de los Knicks y la mayoría de los de Bulls utilizan ortesis plantares. La tecnología de adquisición de las presiones plantares registradas vía Bluetooth hacen posible la comparación de los datos registrados con el pié descalzo y calzado, tanto con como sin plantillas de diseño personalizado.

"La mayoría de nuestros jugadores, sobre todo si tienen antecedentes de fascitis, usan plantillas ortopédicas personalizadas a tiempo completo para la prevención, lo cual ha sido de gran ayuda", expuso Lowe.

El tratamiento de tanto los jugadores de la NBA como del público en general pueden incluir medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), hielo, ultrasonidos, férulas nocturnas, masajes, tratamiento láser, botas de caminar, a corto plazo (en la NBA) o de largo plazo (en el población general) yesos, ortesis plantares personalizadas, y, en algunos casos, inyecciones de cortisona. La cirugía es raramente una opción en cualquiera de ambos grupos.11-13

Los jugadores de la NBA son más propensos que el promedio de los pacientes para recibir tratamientos avanzados, como la estimulación electrogalvánica, la terapia de ondas de choque extracorpóreas, la terapia con plasma rico en plaquetas, y la terapia de radiofrecuencia.14-16

"La principal diferencia es que a la persona promedio, podríamos decirle que dejen la actividades que pudiera agravar sus problemas hasta que lo tengamos bajo control, mientras que en un atleta profesional hemos de tratar de hacer que sigan compitiendo y participando a pesar de que sus síntomas no hayan desaparecido por completo", dijo Lee. "Así que, por lo general en una gran cantidad de jugadores de la NBA, sus síntomas no desaparecen por completo hasta que hayan terminado la temporada, y tienen la oportunidad de dar a la fascia plantar un descanso."

REFERENCIAS

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