Ortocen Clínica del Pie

VainillaLa vainilla es parte importante de la historia de Méjico. Es el segundo condimento más caro y ha llevado su aroma y sabor a todo el mundo, desde las milenarias tierras del Totonacapan en el estado de Veracruz. Los conocimientos sobre la vainilla son un patrimonio legado por los Totonacos, quienes desde hace más de mil años ocupan la región mexicana de Papantla y sus alrededores. Su uso comenzó en el reinado de Itzcoatl (1427-1440); la llamaban “Tlixochitl” (flor negra) y entre los totonacas “Xanath". Los Aztecas usaban vainilla para aromatizar una bebida llamada Xocolatl preparada con vainilla y cacao.

 

Hernán Cortés llegó a Tenochtitlán en 1519 y fue recibido por el emperador Moctezuma Xocoyotzin. En el primer banquete que les fue servido, Bernal Díaz, soldado de Cortés, notó que el emperador disfrutaba una bebida que únicamente era servida a él y a los grandes personajes de la corte. Al preguntarle a un sirviente (Tlahuilli) le dijo que era la bebida de los dioses preparada con Tlilxochitl y Cacaotl. Moctezuma notó el interés y ordenó les fuera servida a los españoles, quienes pidieron conocer los exóticos frutos de que era hecha. Grande fue su asombro al saber que esas negras varitas, fueran las que le comunicaban a la deliciosa bebida tan sutil perfume.

 

En 1520 llegó a España la noticia de una nueva especia, sin saber su lugar de origen. En el año 1532 Fray Bernardino De Sahagún inicia sus investigaciones sobre las propiedades terapéuticas de la vainilla, descubrió que era de gran ayuda a la digestión. En 1610, llegó a ser conocida en Inglaterra la famosa vainilla, ya que el pirata inglés Drake, al capturar un galeón español descubre un paquete para el Rey de España conteniendo unas varitas perfumadas, el cual fue entregado a la Reina Isabel, quien las paso al médico Hugh Morgan para su estudio. Morgan las bautizó con el nombre de “Lobus aromaticus”; entonces nadie conocía su origen, naturaleza, ni propiedades.

 

El Rey Felipe II envió a su médico personal Francisco Hernández, en viaje de estudios a estas tierras para aclarar ciertos misterios de la vainilla. En 1651, se publicó en Roma la obra del Dr. Hernández y en ella se llama a la vainilla “Araco Aromaticus”.

AlbiusDurante casi tres siglos el único productor de vainilla fue Méjico. En el siglo XVIII, la vainilla fue llevada para su producción en invernaderos en Europa y en tierras tropicales de colonias Europeas. En 1730 hubo éxito en su desarrollo y floración pero la planta no fructificaba en aquellas latitudes, ello inició el rumor de que nunca daría fruto en áreas que no fueran la región del Totonacapan en Méjico y cultivada por los indígenas Totonacas. No fue hasta 1836 en que el botánico Charles Morren en el jardín botánico de Leyden en Bélgica, resolvió el misterio al comprobar que la orquídea de la vainilla es una flor hermafrodita que requiere de una polinización manual o ayuda mediante abejas (melipona), hormigas u otros insectos para dar fruto (es la única orquídea que produce fruto, de las más de 35,000 especies conocidas). En 1841 el esclavo, Edmundo Albius de la isla francesa Bourbon (actualmente Reunión), perfeccionó el método de la polinización manual. A partir de ahí todos los países con posesiones en áreas tropicales fueron plantando vainilla, los holandeses en Java en 1841, los franceses en Madagascar en 1842, Tahití en 1848, y las Islas Comoros en 1873; los ingleses en 1890 en las islas Mauricio y las Seychelles, en 1890 y los americanos en Puerto Rico en 1900.