Ortocen Clínica del Pie

Blas de LezoMediohombre era su apodo por ser cojo, tuerto y manco; sin embargo, las heridas de guerra que tenía no le impidieron llegar a ser uno de los mejores marinos de la historia de España, un héroe que hizo batirse en retirada a una flota inglesa que le superaba ocho veces en número, consiguiendo de ese modo cerrarles la entrada a Cartagena de Indias, actual Colombia.

De ser inglés, Blas de Lezo y Olavarrieta (Pasajes, Guipúzcoa, 1689-1741) hubiera tenido una estatua como la de Nelson en Londres, quizás tendría innumerables películas y series y habría sido mil veces mencionado en “Piratas del caribe”.

Como tantas veces ha ocurrido en nuestra historia, terminó apartado injustamente de su puesto, muerto y enterrado en una tumba aún hoy desconocida. La ciudad de Madrid quiere resarcirle erigiendo un monumento a su memoria que paguemos los madrileños por suscripción popular.

Capitanea el proyecto un grupo de trabajo en el que participan la Armada Española, el Ayuntamiento, las Reales Academias de Bellas Artes de San Fernando, de la Historia y de la Lengua, La Casa de América y el CSIC.

Entre el condicionado está que sea de corte clásico, que se ceda un lugar céntrico para su instalación, y que sea de grandes dimensiones.  Debería ser “algo épico”, como corresponde a la figura objeto del homenaje.

“Es hora de que recuperemos la memoria de este gran marino, ejemplo para todos los españoles” y al que “la historia ha tratado de forma injusta”, palabras del almirante Jaime Muñoz-Delgado, jefe del Estado Mayor de la Armada.

La alcaldesa Ana Botella destacó su gesta de 1741 frente a los ingleses en la defensa de Cartagena de Indias, que evitó que España perdiera esa “llave de América”, y permitió que en el continente americano se siguiera hablando español por siglos.

Blas monedaCon tan solo 6 navíos y 2.800 hombres, el guipuzcoano resistió y venció, para escarnio del almirante inglés Edward Vernon, quien había llegado a anunciar su victoria acuñando monedas de un arrodillado Blas de Lezo, y donde se leía “la arrogancia española humillada por el almirante Vernon y los héroes británicos que tomaron Cartagena, abril 1, 1741”. En las monedas, Blas de Lezo aparecía “muy completito, con sus piernas y brazos”. Para ejemplo de propios y extraños, el burlado inglés yace en la abadía de Westminster.

En 2005 los ingleses celebraron el ducentésimo aniversario de su victoria de Trafalgar. España envió para el desfile un portaaviones y la fragata 103 “Blas de Lezo”, que no debió ser elegida al azar, quizás como recuerdo del astuto guipuzcoano que derrotó con ingenio y valor a una flota inmensa.

Erigir el monumento es un acto de indudable calado patriótico, ahora cuando se duda de la misma existencia de España como nación, y se pretende devaluar el legado histórico y cultural extraordinario que compartimos todos los españoles.

El monumento se levantará por suscripción popular, como las estatuas de Colón, la de Alfonso XII del Retiro, el de Espartero, el de Castelar, y últimamente, el de Don Juan de Borbón.

La idea ha sido respaldada por una iniciativa popular con 10.000 firmas. Los fondos se recogen a través de una cuenta bancaria: la 0086 5144 160010030580.

Más info en www.monumentoablasdelezo.com