Ortocen Clínica del Pie

soldaditoCuatro cervecitas frías, aperitivitos, generosa ración de soldaditos de Pavía… 5 euros, alguien lo dijo: “¡Esto es una bicoca!”.

Mi cabeza saltó como un resorte, sería la marca de la cerveza, la abundante ración, o el motivo de ese cuadro que pendía de su clavo; así nació este post.

Bicoca es el nombre del combate entre las fuerzas franco-venecianas y el imperial ejército de Carlos I de España. Corría el año 1522, durante la Guerra de los Cuatro Años. La táctica del general Próspero Colonna, aplastó a los franco-venecianos, y esta batalla precedió a la decisiva Batalla de Pavía, en 1525.

Los mercenarios suizos que aún no habían cobrado su soldada exigieron al francés comandante de los aliados una batalla inmediata, y obligaron al mismo a atacar la posición fortificada de Colonna en el parque deBicocca, al norte de los muros de Milán (actualmente Bicocca es el nombre de un barrio de esa ciudad). La superioridad numérica se inclinaba del lado francés, y la infantería suiza confiaba en sus grandes formaciones de picas (enormes lanzas de entre 3 y 5 metros, que inventaran los helenos para sus falanges), para envolver y masacrar al enemigo. Al comenzar la batalla, los suizos se dispusieron en dos cuadros y avanzaron con paso firme hacia las tropas españolas de Prospero Colonna, mientras resistían los disparos de cañón del enemigo. No obstante, al cruzar el camino que separaba a ambos ejércitos, los suizos se vieron obligados a subir una ligera cuesta. Esto les impidió cargar inmediatamente contra los españoles y les convirtió en un blanco perfecto para los arcabuceros, quienes abrieron fuego continuo contra los suizos. Tras perder 3.000 hombres (entre los que se encontraban 22 capitanes), los suizos se vieron obligados a retirarse sin llegar a entablar batalla real.

bicocaSegún algunos autores, esta batalla señaló un importante giro en las prácticas bélicas por el papel que en ella tuvieron las armas de fuego portátiles, en especial los arcabuces de los españoles. Bicoca, junto a la posterior batalla de Pavía, puso de manifiesto que la época de la pica y la caballería pesada había llegado a su fin, dejando paso a las emergentes armas de fuego que trastocarían el campo de batalla para siempre.

Desde entonces, en español y en lunfardo (la jerigonza de cierta zona de Buenos Aires), la palabra “bicoca” define “una ganancia fácil”.

Algún día hablaremos de los “Soldaditos de Pavía”, que son harina de otro costal.

También facilitó Bicoca, que encontrásemos un símil tan antiguo en los anaqueles de la memoria, es fin… se acabó.