Ortocen Clínica del Pie

maratonianos¿Te habíamos contado que durante la carrera, los pies golpean el suelo alrededor de 600 veces cada kilómetro? A nadie le iba a extrañar que las lesiones más comunes que plaguen a los corredores se encontrarán en el pie. Sin embargo, voy a darte una buena noticia: muchas de estas lesiones las puedes evitar.

Fascitis plantar

La queja más frecuente de los corredores es la fascitis plantar. La fascia plantar es una banda gruesa de tejido fibroso que se extiende a lo largo de la parte inferior del pie desde los dedos hasta el talón, y que transcurre entre los huesos y la suela de la planta.

La fascia plantar es vulnerable al desgarro cuando el pie está sobrecargado de trabajo, ello ocurre, por lo general, en el punto donde la fascia se adhiere a la parte inferior del talón, el hueso calcáneo. Debido a que la fascia tiene un suministro de sangre insuficiente, puede llegar a ser una afección crónica y de muy lenta cicatrización, por otra parte, la tensión a que la sometemos en cada paso, no ayuda a cicatrizar más deprisa.

Los corredores que sobre-entrenan o los perezosos a la hora de los estiramientos específicos de la musculatura en la pantorrilla, se ven afectados con mayor frecuencia por esta patología. Para remediar la fascitis plantar hay que recortar el kilometraje de marcha, sobre todo las cuestas y los ejercicios de velocidad, pues aquí es donde se trabajan las pantorrillas hasta el extremo. Cuando entrenes, asegúrate de estira pantorrillas e isquiotibiales, y si quieres hacerlo “muy bien”, lo haces antes y después del entreno. Inmediatamente después de entrenar, aplícate hielo en los pies (en tramos de diez minutos puesto y diez minutos quitado). Los medicamentos anti-inflamatorios pueden reducir la hinchazón y aliviar el dolor, su uso dependerá de la gravedad del cuadro.

Para evitar que el problema ocurra de nuevo, es posible que tengas que utilizar ortesis plantares que soporten el arco y desplacen la carga desde el talón hacia delante. Quizás las taloneras también puedan ayudar en estos casos. Si el dolor continuase, sugiero visites a un podólogo experto que podrá ayudarte. (Ve más)

Metatarsalgia (dolor en la bola del pie o antepié)

El correr y saltar son dos actividades que pueden conducir a la inflamación y dolor en la zona plantar que hay bajo los metatarsianos. Es posible que experimentes síntomas como el de un dolor agudo o quemante en la parte anterior de la planta y justo detrás de los dedos, u otro dolor que empeora al levantarte o flexionar el pie, pero que mejora al descanso.

Las zapatillas incorrectas podrían ser causa de este dolor. Si notases una metatarsalgia, es posible que te beneficien las suelas amortiguadoras o arcos longitudinales internos adaptados a las zapatillas. También será bueno que busques zapatillas con espacio extra en los dedos, dependen de las marcas,  por tanto, en este caso, evita los zapatillas de puntera estrecha, que pueden acrecentar los problemas de los metatarsianos. Otro factor que contribuye al dolor es el desgaste extremo de las zapatillas, así que asegúrate de reemplazar las zapatillas con periodicidad, siempre puedes “apurar” su uso en paseos. (Ver más)

Tendinitis del Aquiles

El tendón de Aquiles comienza donde se termina la fascia plantar, indicado de lejos a cerca, desde el talón a la pantorrilla. Este es el mayor y más fuerte tendón en el cuerpo; algunos dentistas dicen que su masetero es más fuerte aún. Sigamos, te impulsa hacia delante cuando corres, pero si trabajase en exceso, podría llegar a inflamarse.

La tendinitis del Aquiles se caracteriza por un dolor sordo o agudo en cualquier lugar a lo largo de la parte posterior del tendón, pero por lo general cerca del talón. Otros síntomas incluirían una flexibilidad del tobillo limitada, enrojecimiento o calor sobre la zona dolorida  o un sonido crujiente cuando el tobillo se mueve.

Los músculos de la pantorrilla tensos o fatigados, y provocados por no estirar correctamente, aumenta el kilometraje demasiado rápido, sobre-entrenar, exceso de cuestas o de ejercicios de velocidad, pueden todos originar la tendinitis del tendón de Aquiles. Las zapatillas de atletismo poco flexibles también podrían tener responsabilidad en este caso. Los corredores hiperpronadores (sus pies giran demasiado hacia dentro en el momento de su impacto contra el suelo) son los más susceptibles a esta  lesión.

Si tuvieses dolor del tendón de Aquiles, deja de correr y déjalo hasta que puedas apoyar sin dolor. Aplícate hielo sobre la zona durante entre 15 a 20 minutos varias veces al día, y tómate algún medicamento anti-inflamatorio de los de venta libre. Si la lesión no responde al auto-tratamiento en dos semanas, consulta a un podólogo especialista en lesiones de atletismo. (Ver más)

Ya lo sé… ¡y te encontrabas en la puesta a punto de una prueba importante!. Para mí, nada hay peor que romperse en la carrera, después del minucioso entreno de miles de kilómetros.