Ortocen Clínica del Pie

hepatitis1DÍA MUNDIAL DE LA HEPATITIS C
500 millones de pacientes

  • Unos 900.000 españoles están infectados por el virus C, el más frecuente en España
  • El acceso a los nuevos (y caros) tratamientos marca el día mundial

Este año, el día Mundial de la Hepatitis que se conmemora en este 28 de julio, va a estar sin duda marcada por los problemas de acceso a los nuevos (y carísimos) fármacos capaces de curar hasta un 90% de los casos de esta infección. Sin embargo, aunque tú hayas oído hablar de fármacos como sofusbuvir o simeprevir, es probable que aún albergues dudas en torno a esta enfermedad.

¿Qué es la hepatitis?

Es una inflamación del hígado producida por una infección vírica. Los principales virus son A, B, C, D y E. Las hepatitis A y E están relacionadas con el consumo de agua o comida contaminada, mientras que las de tipo B, C y D aparecen por contacto con fluidos corporales (por vía sexual, transfusiones sanguíneas o compartir jeringuillas).

¿Cuál es la más frecuente?

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay unos 500 millones de personas infectadas por alguno de los cinco virus y 1,4 millones de muertes. El 55% de las infecciones se deben al virus B (unos 240 millones de personas) y el 35% al C (alrededor de 150 millones). El virus C es el más frecuente en EEUU y Europa (incluida España, donde se estima que hay unos 900.000 afectados).

¿Cómo se diagnostica?

Como recordaba esta semana la Asociación Catalana de Enfermos de Hepatitis, el 75% de los españoles con hepatitis C desconoce que es portador del virus. El problema es que la infección puede desarrollarse durante años sin manifestarse (de hecho, entre el 15-25% de los casos puede remitir de manera espontánea durante la fase aguda de la infección), y cuando comienzan a aparecer síntomas (como fiebre, dolor abdominal, náuseas, ictericia...) el daño hepático está ya muy avanzado. Por eso, los especialistas recomiendan a las personas que hayan podido estar en riesgo de contraer la infección (por ejemplo, usuarios de drogas parenterales o quienes recibiesen una transfusión de sangre en los años 80) que se sometan a un análisis de sangre para detectar precozmente el virus. Como recuerda además la OMS, si los pacientes desconocen que son portadores, pueden seguir a su vez transmitiendo la enfermedad.

¿Qué consecuencias tiene la infección?

Cirrosis y cáncer de hígado son las secuelas más graves de la infección crónica por hepatitis, que también es la primera causa para necesitar un trasplante de hígado. A menudo, a pesar de recibir un órgano nuevo, el virus no se elimina todo del organismo y el paciente se re infecta.

¿Qué tratamientos había hasta ahora?

Para los virus A y B existe una vacuna preventiva disponible, no así para el resto de los virus. En el caso de la hepatitis C, hasta ahora el tratamiento consistía en una combinación de inyecciones y pastillas a base de interferón, ribavirina (un antiviral) y un inhibidor de la proteasa cuya eficacia rondaba apenas el 50% de los casos (en hepatitis, se considera curado al paciente una vez que el virus desaparece durante un plazo de seis meses).

¿Y en qué consisten los nuevos tratamientos?

En los últimos años ha surgido una nueva familia de antivirales (denominados antivirales de acción directa), más cómodos para el paciente, seguros y con tasas de curación superiores al 90% en el plazo de apenas tres o cuatro meses (frente al tratamiento previo que podía prolongarse durante casi un año). Como explica a EL MUNDO el doctor Pere Ginés, jefe de Hepatología en el Hospital Clínic de Barcelona, en los próximos meses ese abanico de terapias puede llegar hasta los ocho o 10 fármacos, "que nos permitirán hacer la combinación más adecuada para cada paciente".

¿Cuál es la situación actual en España?

Como prosigue Ginés, en la actualidad, dos de estos tratamientos (sofosbuvir y daclatasvir) ya se emplean en España en los casos más graves, es decir, pacientes en lista de espera para un trasplante o que ya han sido trasplantados pero han desarrollado una recaída grave de la infección ("aunque es necesaria una autorización especial para cada caso que retrasa el proceso", admite el especialista del Clínic y muchas comunidades lo están negando incluso en estos casos como denuncian varias ONG). Además de estas trabas impuestas por las CCAA en los casos graves, los pacientes con enfermedad no tan avanzada (o que por edad no son candidatos a un trasplante) no tienen aún acceso a ninguna de las nuevas terapias y siguen recibiendo el 'viejo' tratamiento. El Ministerio de Sanidad ha anunciado esta misma semana que, a partir del 1 de agosto, uno de estos nuevos tratamientos (simeprevir) estará disponible en el Sistema Nacional de Salud. No ocurrirá lo mismo de momento con sofusbuvir, cuyo precio es casi cuatro veces superior (80.000 frente a 25.000 euros), y cuya situación se debatirá en la Comisión de Sanidad del Congreso el próximo mes de septiembre. En ambos casos, señala el doctor Ginés, el tratamiento no se realiza de forma aislada, sino en combinación con interferón o ribavirina, aunque la duración de la terapia y su eficacia mejoran significativamente. Además, como añade su colega el doctor Ramón Planas, ya hay ensayos que demuestran la superioridad de combinar dos de estas nuevas terapias (por ejemplo, sofosbuvir y simeprevir).

¿Qué dice el Ministerio?

La ministra Ana Mato no se ha pronunciado en público sobre este tema. Su compañero de partido, Mario Mingo, portavoz del PP en la Comisión de Sanidad, ha rechazado esta misma semana la comparecencia urgente de la ministra para abordar este tema tal y como le reclamaban los partidos de la oposición. Este hecho ha sido duramente criticado desde organizaciones como Cesida, que recuerda que España carece de un plan estratégico contra esta enfermedad: "Es alarmante esta falta de interés hacia las personas que viven con el virus en España y en no querer diagnosticar a las casi 330.000 personas que se estima están infectadas y todavía no lo saben", ha señakado su presidente, Ramón Barrios.

¿Qué ocurre en otros países?

El precio de sofosbuvir no preocupa sólo en España. En Europa, y a iniciativa francesa, la Comisión Europea debatirá en octubre alguna fórmula para presionar al laboratorio Gilead (fabricante de sofosbuvir) y lograr una rebaja del precio. También en EEUU, el alto coste ha motivado una investigación por parte del Senado para que la compañía justifique en base a qué ha establecido un precio tan elevado. EL MUNDO ha tratado sin éxito de recabar la opinión de Gilead en España.

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