Ortocen Clínica del Pie

Luis 1997Hace 16 años que te fuiste al Cielo y quizás recuerdes lo que aquí dejaste.

Mucho han cambiado las cosas desde que los prebostes Almunia y Aznar se enzarzaran en sus “ínsulas”. Rusia al borde del colapso entonces, continúa buscando un lugar en la cúspide del mundo. Aún ahora, la noticia de que las fuerzas de seguridad del estado sospechan alguna otra nueva reorganización de ETA, sigue coleando en las postrimerías de este verano, tantísimos años después.

Como puedes ver, papá, “no hay nada nuevo bajo el sol”. La Podología, aquella niña que tanto cuidaste y amaste, protegiste y lustraste, continúa haciendo camino. Casi nadie te recuerda ya, al menos como nosotros lo hacemos. Adalid de la Podología, cabalgaste sobre un corcel de visionario durante tu intensa y breve vida, siempre en cruda pelea contra el enfisema angustioso y malvado, sustrayendo bocanadas al destino.

Patones sigue presumiendo de tu legado; este finde, después de una extraordinaria y profunda caminata con tu nieto Gon, me eché la siesta en tu sillón podológico, campo de batalla donde tantas páginas heroicas de nuestros anales profesionales podían generarse, y que tú habías sabido concebir.

En el blog de Ortocen dejé escrito por aquel lejano entonces algunas grafías: “En el año 70, quizás antes, mi padre Luis Aycart Vijuesca empezó a intervenir espolones en su consulta, su diminuta consulta de General Yagüe 4…”

Anoche despedimos al grupo de amigos capitaneado por Luke Cicchinelli que han venido a Vigo a enseñar lo mejor, lo más adelantado y brillante de la Cirugía Podológica actual. “Al buen pagador no le duelen prendas”, por lo que garantizamos que nuestra cirugía se ha popularizado de modo que sólo tú podrías haber profetizado entre los podólogos españoles. Anoche te devolví al presente frente a grandes amigos podiatras-podólogos, gente respetuosa y devota de nuestros orígenes, que levantaron la copa en tu memoria, homenajeando tus fundamentales pasos entre nosotros.

La cirugía “mínima”, generatriz de la desenvoltura quirúrgica actual entre los nuestros, nos ha conducido a la pléyade de podólogos que en la actualidad enseñan y adoctrinan a las últimas descendencias profesionales en Cirugía Podológica.

Las escuelas universitarias, hoy en día, enseñan Cirugía, ¡quién lo dijese! Anoche, decía, repetí el texto, recordé a los insignes invitados americanos en nuestra mesa que si ellos regalan hoy su saber entre nosotros, es principalmente, porque tú nos pusiste en el camino, el camino de estudiar, aprender y divulgar todo aquello que pudiera parecernos enaltecedor del “oficio”, que nos aupase entre los mayores de la agrupación, y a fe mía que lo has logrado.

“Ya nada queda
del pasado consumido,
de los sueños forjados,
de las ilusiones vencidas.

De mi futuro incierto,
regalo el recorrido.”