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¿Se necesita alza en la zapatilla de correr?

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La zapatilla de correr tiene varios orígenes, pero muchos coinciden en que las zapatillas deportivas se iniciaron como una cubierta de lona y una suela de goma, que se dio a conocer como playeras en España y “sneaker” en los EUA, cuando comenzaran a venderse los Keds allá por 19171. El siguiente punto de inflexión tuvo lugar en la década de los 70, cuando William Bowerman y Phil Knight, crearon la zapatilla Nike. Estos primeros calzados deportivos tenía poco o ningún almohadillado, y una elevación del talón insignificante.

Durante los siguientes 40 años, hemos visto aumentar de modo gradual la altura, así como la capacidad de amortiguación para el talón. Esta evolución ha significado que los corredores adopten, de una manera inesperada, una marcha del tipo "de talón a los dedos" o “golpe del talón” mientras corren. Bowerman y Harris escribieron un manual titulado “Jogging: programa de acondicionamiento físico para todas las edades”, en 19672; en este popular libro, indicaban que la manera más eficiente para correr debía ser aterrizando o golpeando con el talón, en un primer momento. Estos autores especificaban que el golpeo de antepié, o con las puntillas es impropio e incorrecto para alcanzar el suelo.

Bowerman y Harris no tenía ninguna base científica para transmitir esta explicación. Varios años más tarde, crearon una zapatilla que contenía una zona acolchada para el talón. Propusieron que para correr más aprisa, habría que alargar la zancada, y que para ello, se tendría que pisar primero con el talón. Esta es una de las "primitivas" razones para la introducción de un talón acolchado. En cuanto a aumentar nuestra velocidad o convertirse en un corredor eficiente, ahora sabemos gracias a la obra de Daniels y sus compañeros, que los pasos más largos no son tan importantes como la cadencia.3

Esta altura del talón ha sido reflejada como "dejar a un lado", la distancia en altura entre el tacón del zapato y el antepié. Hoy en día, las tradicionales zapatillas de deporte tienen una caída promedio de 12 mm en tanto que el talón esté en 24 mm y el antepié en 12 mm. Este diseño favorece una marcha contra natura, lo que resulta en que el talón golpea sobre el suelo en primer lugar, y se continúa mediante una rápida "caída de plano" de la parte delantera del pie.

Si rebuscamos por los anaqueles, vamos a encontrar numerosos artículos con discusiones sobre el funcionamiento biomecánico pero, por desgracia, todavía no hemos visto ninguna evidencia inmutable de lo que pueda llegar a ser la forma correcta del correr. La mayoría de las teorías de Melton L. Root sobre la biomecánica de la carrera involucraba, en un momento inicial, al apoyo de talón.4 Sin embargo, eso es simplemente lo que eran, teorías. El trabajo de Root y sus publicaciones son magníficos, maravillosos y han significado mucho para nuestra profesión. Sin embargo, no podemos utilizar esto como la piedra filosofal, para el tratamiento de las alteraciones de nuestros pacientes en todas sus vertientes.

Esto puede ser muy difícil de digerir, pero la pronación como la presenta Root, se vuelve irrelevante cuando describimos la pronación que tiene lugar en todo el pie, y que luego finaliza justo en el contacto del talón contra el suelo. Su definición, aunque se describe como el función del pie, se centró en el movimiento de la articulación subastragalina.4 La pronación se convierte, de esta manera, en un amortiguador ideal, al utilizar el movimiento de la articulación mediotarsiana así como el de la articulación subastragalina.

La evidencia de Root proviene de textos previos, exploraciones de pacientes y cadáveres para, a partir de ello, crear lo que él señalaba como “valores normales” para las amplitudes de movimiento referidas. Root nunca profundizó como para realizar prueba aleatoria alguna o estudio que pudiera haber demostrado que la lesión era más bien la consecuencia de no haber tenido los tan llamados “resultados normales”.

El equino del tobillo es una patología específica que Root proponía que hubiera llegado a ser muy importante cuando se tratara de lesiones en la extremidad inferior. Melton Root describió al equino de tobillo como la incapacidad para obtener al menos 10 grados de flexión dorsal en la articulación del tobillo.4 También hizo hincapié en que cuando se evalúa la articulación subastragalina en posición neutra, la articulación del tobillo debe estar a 0 grados con respecto a la flexión dorsal y la pronación. Root, de igual forma, señaló que por tener el tobillo en una posición de flexión plantar, vemos al descubierto la cabeza del astrágalo y por lo tanto un aumento en la propensión de la articulación subastragalina para que llegue a hacerse hipermóvil.

Curiosamente, ¿qué sucede cuando metemos el pie en una zapatilla de correr al uso? Sucede que hacemos flexión plantar del tobillo y funcionamos con el pie en equino de tobillo. Pasamos demasiado tiempo educando a los pacientes sobre los efectos del equino de tobillo, y los corredores lo abandonan todo en cuestión de segundos al atarse la zapatilla de entrenamiento.

Referencias

1. Disponible en http://news.bbc.co.uk/sportacademy/hi/sa/athletics/features/newsid_39350 ... .

2. Bowerman WJ, Harris WE. Jogging: a medically aproved physical fitness program for all ages. Grossett and Dunlap, New York, 1967.

3. Daniels J.T. Daniel`s Running Formula, Second Edition. Human Kinetics, Champaign, IL, 2005.

4. Root ML, Orien WP, Weed JH. Normal and Abnormal Function of the Foot, Volumen “. Clinical Biomechanics Corp., Los Angeles, CA, 1977.

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