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La obesidad ignorada

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overweightLa mayoría de los ciudadanos ignora la verdad sobre la obesidad. Mucha gente piensa que las decisiones individuales de las personas, y no los factores sociales, son las “culpables” de la epidemia de obesidad, pero ésta es una visión simplista que podría obstaculizar el progreso hacia la prevención de la obesidad. Es ésta la opinión de los investigadores de hoy en día.

Tanto lo que comamos como cuánto ejercicio estemos haciendo, juegan un papel importante en causar la obesidad actual; muchos testimonios sugieren que los cambios de las últimas tres décadas en nuestros horarios de trabajo, calendarios escolares y disponibilidad de alimentos y bebidas, son los factores que han impulsado la epidemia de obesidad actual.

Sin embargo, en una encuesta de 2011, en los EUA, sólo el 18% de los consultados dijeron que los factores ambientales como la omnipresencia de la comida basura, habían sido las principales causas de la “obesidad infantil”. En contraste, el 64% propendía que los hábitos individuales, tales como comer en exceso y ver demasiada televisión, eran los responsables del problema. En otros foros se mantiene que los padres de los niños obesos son los máximos responsables de la obesidad infantil.

Esta grieta entre la opinión pública y la ciencia basada en la evidencia, ha de ser superada con el fin de mejor combatir la obesidad.

Los padres quieren que sus hijos coman alimentos sanos y hagan ejercicio, pero hay fuerzas que dificultan éste logro, incluyendo la comercialización de alimentos poco saludables para los niños, la disponibilidad de comida basura en las escuelas y la insuficiencia de zonas seguras para que los niños puedan hacer ejercicio.

Se necesitan mejoras en las estrategias de comunicación para alcanzar cambios significativos en la epidemia de obesidad, con el objeto de ayudar a la población a comprender la influencia del medio ambiente sobre la obesidad. Si esto no sucede, el público puede ser menos receptivo a las políticas que intentan cambiar este ambiente propiciador de la obesidad. Por ejemplo, la reciente propuesta de la ciudad de Nueva York para limitar la venta de las bebidas de gran tamaño en la ciudad no fue nada bien recibida por algunos.

Para persuadir a la gente por abrazar la idea de que la epidemia de obesidad tiene sus raíces en el entorno, el mensaje no sólo deben proceder de las agencias de salud pública, sino partir de fuentes de confianza, tales como la Iglesia, los colegios, los grupos comunitarios y los amigos.

Sin embargo, los cambios en nuestro entorno, y en los puntos de vista públicos, no van a suceder en un día. El control del tabaquismo es un proceso lento que comenzó con la prohibición de fumar en muchos lugares públicos y las restricciones a la comercialización del tabaco. No es creíble pensar que la gente elija enfermar o engordar, sin embargo, el cambiar el medio ambiente, por sí solo, no va a resolver la epidemia de obesidad, porque en última instancia, las personas deben participar en sus decisiones de salud.

La gente necesita ser educada para que hagan las mejores elecciones de salud en su entorno. Esto podría incluir la educación sobre el tamaño de las porciones alimentarias y qué compone un alimento "saludable".

"Tenemos que averiguar una forma innovadora de hacer consumidores más informados".