Para podólogos

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El pie diabético es la “cenicienta” entre las complicaciones de la diabetes

Escrito por Aycart. Publicado en Aún hay más

botero 021013Hay una verdadera “epidemia” de diabetes y de obesidad amenazando al mundo actual. La diabesidad atenaza a los países desarrollados y a los que están en vías de serlo.

Los desequilibrios en el azúcar sanguíneo y el exceso de peso pueden emerger a la par, o como consecuencia el uno del otro; cuando ello ocurre, se combinan tanto los nombres como los efectos, con un resultado nefasto para la salud.

La expansión del sobrepeso, la obesidad y la diabetes, emula a una pandemia, que amenaza ya a unos 300 millones en torno a 2025.  Hay un muy elevado riesgo de sufrir trastornos vasculares graves.

Existe una estrecha relación entre la diabetes y es sobrepeso, que favorece la vida sedentaria, el estilo de vida actual y la dieta basura. Todo comienza en la infancia, mucha comida rápida y poca fruta y verdura.

Tanto los diabéticos como los no diabéticos pueden expresar los mismos problemas en los pies. Sin embargo, muchos de estos asuntos pueden convertirse en problemas “principales” en los diabéticos debido a la neuropatía, circulación sanguínea alterada y fuerza muscular disminuida. Es por ello que la población diabética, está en un riesgo superior de sufrir complicaciones.

La evaluación exacta y confirmación del diagnóstico componen un primer paso en la vigilancia de esta población.

La diabetes mellitus tipo 2 y la obesidad son las patologías metabólicas más frecuentes en los países occidentales y en vías de desarrollo que además, crecen incesantemente, componiendo hoy en día, un importante problema de salud pública.

Ambas patologías se vienen a presentar estrechamente interrelacionadas, y con frecuencia de modo conjunto, ello aumenta el riesgo cardiovascular y la morbimortalidad de estos pacientes

De esta unión fatal emana el término “Diabesidad” que engloba bases etiopatogénicas y mecanismos fisiopatológicos comunes.

La difusión de los datos epidemiológicos, clínicos y de las áreas básicas, será el motivo fundamental de nuestra comunicación en el Día del Podólogo del próximo año 2014.

Repasamos los aspectos terapéuticos desde nuestra responsabilidad ante los pies

La carga de morbilidad de la diabetes está aumentando en todo el mundo, y en particular en los países en desarrollo. Más de la mitad del aumento corresponde a América Latina y el Caribe (54%)

Las causas son complejas, pero en gran parte están relacionadas con el rápido aumento del sobrepeso, la obesidad y la inactividad física.

Aunque hay buenas pruebas de que una gran proporción de casos de diabetes y sus complicaciones se pueden prevenir con una dieta saludable, actividad física regular, mantenimiento de un peso corporal normal y evitación del tabaco, a menudo estas medidas no se ponen en práctica.

Son necesarias acciones coordinadas de política internacional y nacional para reducir la exposición a los factores de riesgo conocidos de la diabetes y mejorar el acceso a la atención y su calidad.

La evaluación exacta y confirmación del diagnóstico componen un primer paso en la vigilancia de esta población.

Una de las exploraciones más sencillas e importante es la valoración vascular clínica. En el entorno ambulatorio de la consulta del Podólogo, tenemos muchas pruebas que nos ayudan a estudiar la circulación sanguínea.

La palpación cuidadosa de los pulsos del Dorsalis Pedis y del Tibial Posterior, son una parte esencial de la evaluación vascular.

El tiempo de relleno venoso es un dato importante para la valoración de la enfermedad vascular periférica. El pie se coloca situado en una posición de dependencia tras la elevación, para determinar el tiempo necesario en el relleno de una vena grande del pié.

El tiempo de relleno capilar puede determinarse con facilidad aplicando presión en el dedo hasta que palidezca.

El podólogo debiera apreciar la temperatura de la piel en cada pierna. La temperatura debería ser la misma en ambos miembros, en el nivel correspondiente.

La presencia de cabello indica un buen status vascular. Es importante que recordemos, sin embargo, que la ausencia de cabello no significa, por si mismo, que el paciente tenga una mala circulación, pues algunos pacientes tienen poco o ningún cabello en los dedos. De hecho, la diabetes puede afectar al cuerpo produciendo la desaparición del mismo, sin corresponderse con la posible presencia de una buena circulación

La evaluación mediante ultrasonografía doppler para calcular el flujo vascular compone una parte principal del proceso de evaluación vascular.

El estatus neurológico del paciente diabético

Puede estudiarse a través de múltiples pruebas:

- Sensibilidad táctil
- Monofilamento de Semmes-Weinstein
- Sensibilidad vibratoria (biotensiómetro)
- Dorsiflexión del pie / Reflejos

La neuropatía diabética predispone al paciente a una variedad de desórdenes podálicos que incluyen los dedos en martillo, los juanetes, callos y callosidades, úlceras y el pie de charcot diabético.

Las ulceraciones en el pié del diabético suponen una complicación importante, que al final podrían concluir en una infección, osteomielitis, y posible pérdida del miembro. El comprender la ulceración del pie diabético supone apreciar estos factores que afectan tanto a la aparición como a la progresión de la úlcera. Ahora vamos a presentar un esquema de aplicación práctica para ayudar al profesional a diferenciar los componentes de la ulceración diabética, lo que auxiliará en el proceso de valoración.

Se trata de la clasificación de Wagner

La meta para el tratamiento de la úlcera en el pie es la creación de un pie en Grado 0 de Wagner, sin riesgo. La progresión o regresión de la úlcera hacia una mejoría o empeoramiento, es siempre posible.

El calzado con que abandone el paciente la consulta no tiene porqué ser el mismo que con el que entró. Si la presión fuese un problema, podría utilizarse algún otro que pudiera cambiar los apoyos en la marcha. En ocasiones se utiliza un bastón o muletas como medio coadyuvante del apoyo, disminuyendo las presiones de la carga.

Las escayolas son importantes vendajes que pudieran llegar a ser necesarios, pero no podemos considerarlos como un tratamiento de base en la mayoría de los centros de trabajo. Ellas ayudan a recuperar y distribuir la carga a través del pie mejorando la curación.

Se repiten las radiografías de vez en cuando como ayuda en la monitorización de las estructuras óseas del pié, y revisión de los cambios en los huesos que pudiesen indicar infección.

Los cambios en el hueso, en las radiografías, pueden retrasarse varias semanas respecto a lo que está ocurriendo en el pie en el momento actual.

La revisión de las radiografías del comienzo ayudará a la correcta comparación de los cambios obtenidos.

El seguimiento implica la búsqueda y evaluación de una amplia base que ayude a confirmar la educación del paciente, y la prevención de las recurrencias ulcerosas a través de la monitorización. La evaluación frecuente y el seguimiento del pié de riesgo, son pasos importantes en la prevención de las úlceras.

La complicación más devastadora de la neuropatía diabética es la enfermedad articular de Charcot

La enfermedad articular de Charcot es el resultado de fracturas, efusión (derrame) y laxitud ligamentosa seguidos de erosión del cartílago articular, fragmentación, luxación, desintegración y colapso del pié.

Este colapso del pié puede precipitarse por una lesión única, o por un estrés repetitivo y moderado aplicado sobre los huesos y articulaciones de un pié y tobillo insanos.

El podólogo, ante esta gran complicación, tiene tres papeles por desarrollar:

- Profilaxis y diagnóstico precoz
- Decelerar la evolución
- Paliar en los casos más avanzados

Consideraciones al protocolo

• Los sistemas clasificatorios buscan preguntas básicas aunque importantes que ayuden a definir el proceso de tratamiento.

• Una vez alcanzado este protocolo, y los factores circulatorios e infecciosos sean minimizados, podemos pensar que nuestro tratamiento haya podido ser bueno.

• Es imprescindible lograr una aproximación multifactorial a estos pacientes, en esta revisión hemos ayudado a recordarle a usted el proceso reflexivo que hay que desarrollar para cada paciente, y en cada visita.