Para podólogos

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Cuánto hay que correr

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san silvestre¿Cuánta carrera es suficiente para obtener los buenos resultados, y cuánta es demasiado para que pueda producir efectos adversos? Muchos corredores veteranos sugieren que los diez kilómetros diarios son una buena medida para considerarse a sí mismos como atletas; ayuda tener el estilo de vida del corredor, y haber entrenado lo suficiente como para terminar un maratón. Hay quien cree que esto casi inmuniza ante el infarto… (sic)

Los diez kilómetros diarios son una cifra aceptada por muchos, aunque no hacen falta más para llegar hasta la lesión. Muchos podólogos dedicados al deporte entienden que el deportista que corra más de 50 Km. semanales tiene muchas más posibilidades de lesionarse que aquellos que corren menos. Algún veterano de mi entorno presume de correr los días impares larga distancia descansando los otros. También se dice, hablando de atletismo veterano, que uno o dos días de “trote suave” o de descanso absoluto, es lo que se necesita para recuperarse de un entrenamiento importante. Somos muchos quienes pensamos que la falta de recuperación concienzuda tras una buena carrera es una invitación a las lesiones.

Demos por bueno que 10 Km. diarios puedan ser lo suficiente para la obtención de los efectos bonancibles de la carrera. Supongamos ahora que también con estos buenos efectos - relajación, habilidad para pensar más claramente, pericia para mantener la vitalidad propia, disminución de la presión sanguínea, etcétera - llega la posibilidad de sufrir una lesión. Digamos que usted corre lo que yo, entre 12 y 15 Km. diarios, y de 15 a 20 los fines de semana, con un día de descanso por quincena.

Es probable que tenga molestias y dolores que significa que habría de disminuir el entrenamiento, y que padece, es un suponer, un par de lesiones anuales que le obliguen a parar un tiempo.

Existe la posibilidad de que usted haya descansado cuando tuvo las molestias y dolores antes señalados, y que por ello no haya tenido que tomar los periodos de descanso más prolongados que dijimos, Pero todos nos equivocamos, hasta los expertos.

Acepto haber tenido pocas lesiones corriendo 50 Km. semanales; recuerdo que corriendo entre 60 y 70 por semana me he mantenido sin lesiones. Entre los 80 y los 100 Km., he necesitado muchos más estiramientos y descansos para lograr recuperarme. Las pocas veces que entrené 120 Km., ya nunca he vuelto a encontrarme ligero y fuerte.

Pero he corrido tanto como he podido, porque soy un soñador. Los sueños son la sustancia de los deseos y de las ideas… presénteme a alguien sin sueños, yo le señalaré a un fracasado. Sueño a expensa del tiempo pasado, sueño sobre lo que debí haber hecho o dicho, en carreras pretéritas o por acometer, hasta en batallas que nunca libré. Pienso y sueño mientras corro, y la vida se me presenta más real, más amable. La peripecia de una lesión es parte de esa realidad. Intento no aventurar demasiado aún aceptando que mi sueño diario alberga un riesgo.