Podo-pediatría
¿Tengo que llevar a mi hijo al podólogo?
La razón que mueve a los padres a traer a su hijo a la consulta del podólogo se ve modificada en razón del crecimiento del niño; cuando es neonato o lactante acuden pidiendo la valoración de pequeñas desviaciones de los dedos del pie, otras veces para contrastar la observación hecha por el pediatra y pidiendo ayuda en el tratamiento.
Con los primeros pasos del niño el motivo de consulta guarda relación con gestos de la deambulación, cuando el niño aún está perdiendo el reflejo prensil, o sobre las características que debe satisfacer el calzado. Durante la infancia los padres están muy motivados a seguir la evolución de patologías postparto, tal como la luxación congénita de cadera, y es el momento en el que el podólogo debe diagnosticar y tratar problemas que afectan a la rodilla, la pierna y el pie.

Durante la infancia, pubertad y juventud los problemas mas frecuentes en el pie suelen ser complicaciones en el crecimiento y cuidado de las uñas, las infecciones por hongos (pie de atleta) o virus (verruga plantar o papiloma), alteración de la sudoración, los traumatismos directos (en relación con la práctica deportiva) o traumatismos indirectos (la patada sobre la palanca de arranque de motocicletas). En estas edades los padres suelen demandar la complicidad del podólogo para incidir y reforzar en buenos consejos sobre costumbres saludables, para el mejor cuidado o higiene del pie.
En Ortocen asumimos un compromiso en la educación para la salud, mas allá del diagnóstico puntual y tratamiento de cada problema, deseamos que después de cada consulta el niño o el joven salga conociendo y aceptando su responsabilidad en conservar fuertes y sanos sus pies.



